Comentaremos dos
capítulos, los cuales llamaron mucho nuestra atención. El primero llamado “El
pelo es lo importante”. Juan Carlos Ortiz viajó a la región de Shanghái, en
donde tenía que desarrollar una campaña de lanzamiento para un champú. Reunió
un equipo de publicistas chinos, en los cuales su nivel de comunicación
publicitaria era muy básico y simple. Su primera tarea fue tratar de entenderse
entre ellos lo cual fue muy difícil. Después comprender el comportamiento
básico de su gente lo que resultó muy confuso debido a que Juan Carlos
desconocía su idioma, comportamientos y cultura. Pero este gran
publicista tenía algo muy claro, que el pelo de la mujer china en su mayoría
largo, liso, negro y brillante. Era uno de los más hermosos que había visto en
su vida. En nuestra cultura latina la mayor atracción de una mujer es su
cuerpo. En china no, ahí es el pelo. Empezaron a visitar discotecas y lo
primero que vieron era como las mujeres movían su pelo y los hombres caían
seducidos. Por esta razón desarrollaron la campaña. El pelo seduce.
El segundo capítulo
llamado “Despedida de soltera”. Juan Carlos Ortiz se encontraba en la
hermosa ciudad de París, al salir de la oficina decidió caminar por sus calles
las cuales transmiten un placer inigualable. A lo lejos vio un grupo grande de
personas que se aproximaban a él. Eran muchas mujeres, no menos de veinte años,
vestidas de rojo casi uniformadas las cuales se acercaron y lo rodearon. Eran
todas francesas y solo una estaba vestida de blanco. Una de ellas le dijo que
estaban en la despedida de soltera de la mujer de blanco y que no lo dejarían
ir hasta que les diera dinero a cambio de un beso de la novia y futura
esposa. De esta manera recolectaban dinero para la luna de miel. Una idea
realmente innovadora y gana gana, tanto para la novia como para el caminante en
este caso Juan Carlos. Les dio dinero y en ese instante la novia se
acerco pregunto su nombre y le dio un beso, de inmediato se abrió el circulo de
amigas francesas y siguieron su camino. Para Juan Carlos fue una historia
maravillosa y muy creativa. Por otra parte el autor plantea que las ideas no
están en las oficinas, están en la calle y en la vida misma.